viernes, 13 de enero de 2017

DISECCIONES III



En la Línea del Horizonte
Parte III





Emma Ants
2017

“La poesía, es la mejor manera que tengo para huir del pensamiento”










MEDITACIÓN


Observo la llama alargada
de una vela,
encapsulada
en una caja de cristal.
Como largos brazos,
veo la flama
estirarse, temblar y bailar,
hasta crear un delgado filamento.
Su reflejo
se repite cuatro veces
en cada cara de la caja.
Dieciséis velas
en una llama.
Dieciséis llamas
en una vela.
Doce imágenes
aparentes,
nacen en el cristal.
Una puerta con cerrojo
que quisiera soltar.
¿Doce reflejos,
una imagen real?
¿Podrán escapar por la abertura
que les brinda el aire vital?










ESCALOFRÍO


Este frío extranjero,
no sabe de bienvenidas.
Entra a hurtadillas,
sigiloso e inclemente.
Decidido a estremecer
piel y huesos,
con su mano fina.










REFLEJO


Conexión extraña,
impredecible,
y a veces sorprendente,
la que ofrece
el verso del poema
en nuestro espejo.

¿Será condición
de nuestra especie,
enhebrarnos,
como hilos de delicada tela,
durante la percepción
del mundo
que describe el poeta?










EXTRANJERO


Vivir en un país ajeno a la costumbre.
Extranjeros en tierra madre.
Extraños desarraigados
que pierden significados.
Mirar al cielo
buscando azules y nubes.
El silencio grita
en abstracción aparente.
Se disimula
el dolor con maestría.
Tormento, ruido
y el eco de la furia
contenida.
Cuerpos cansados hacen fila.
Risas cadavéricas
con tufo de muerte.
Hay nostalgia de guacamayas.
Atrás quedaron sus diálogos enamorados
en pleno vuelo.
Altera el clima húmedo,
carente de brisa fresca.
Las flores esconden su belleza.
Abunda en la oscuridad
la sombra.
Un río plomizo desagua la vida
en rápida corriente.
Metáfora putrefacta
en la mirada de una garza.
Los zamuros picotean la carroña.
Disfrutan el sabor de las vísceras.
La fiesta culmina
en la enorme bocanada.












SABIDURÍA


En cada alforja
un sueño.
En cada paso
infinitamente pequeño,
una sorpresa,
bajo la forma de inusitada lección.
Servir
sin esperar nada a cambio,
hará más fluido el viaje.
Caminar ligero,
 desligarse de la esclavitud del tiempo.
Tener a los pies
el espacio preciso,
para abarcar la luz que guíe
durante el largo camino.
Enfocar a lo lejos
una conocida silueta.











JARDÍN BOTÁNICO


La bestia, salió repentinamente del bosque.
Una hermosa isla verde en la ciudad.
Le acompañaban cinco escuderos.
Emboscó, apuntando su cabeza.
Exigió resuelta, con inmensos ojos rojos.
La boca delineaba un apurado garabato.
Sus labios temblaban.
¡Cómo temblaban!
Los dientes apretados se quebraban.
Salivaba con rabia.
Ella, sólo podía ver su rabia.
El enjambre aprovechaba
cada fracción de segundo.
¡Interminables segundos!
Se llevaron lo que apetecían.
Dejaron tras de sí lo mejor:
“Una vida llena de sueños”.
Pobres almas en pena.
 Aliadas de la muerte,
donde la bestia y sus escuderos
hallarán temprana condena.












HOY QUERÍA MALDECIR


Hoy quería maldecir, al ver la fila de mendigos crecer.
Hoy quería maldecir, al tropezar con utopías que saturan la realidad.
Hoy quería maldecir, cuando un hombre con aspecto narcótico, ofrecía medicinas en un puesto telefónico.
Hoy quería maldecir, cuando un niño recogía migajas del piso para contener el hambre.
Hoy quería maldecir, cuando comparaba los sueños de ayer, con la desesperanza cosechada hoy.
Hoy quería maldecir, mientras observaba el ambiente en acelerada descomposición.
Hoy quería maldecir y fui atrapada:
La voz de la amistad, se encargó de recordar, enfática,
mi propia voz,
cada vez que reniego de soltar una maldición.









MAZORCAS



Nos desgranamos
y convertimos
en semilla estéril.

Nuestra envoltura
se fragmenta.

Vulnerabilidad
y miserias expuestas.











LOS NARANJOS


Ojalá pudiera dormir desnuda
sobre nubes de plumas.
Despertar en la vereda
que llenaba de risas los paseos en bicicleta.
Leonina melena al viento, incisivos ausentes
y ojos chispeantes.
Ampollas en las palmas de las manos,
gracias al inclemente yugo del manubrio.
La piel rosada y fresca, ávida de sol y brisa.
Descalza.
Llevaba pantaletas de encaje arrollado como flores.
Una muñeca sucia, con ojos de botones rojos
y boca bordada en punto de cruz.
Inolvidable compañera.
Arañazos de trinitaria morada,
dibujaban mis brazos con cicatrices amontonadas.
La lengua de suegra bordea la casa.
Verde, crásula y afilada como una espada.
Espera para cobrar una nueva travesura.
Veo venir un frondoso ramillete de verbena,
sobre unas amplias y ondulantes caderas.
¡Dios santo!
¡Es mi abuela!













lunes, 2 de enero de 2017

DISECCIONES II



En la Línea del Horizonte
Parte II









Emma Ants
2016





“El pensamiento comienza. Todo lo demás continúa”
















HORIZONTE



Ese lugar,
donde termina
nuestra frontera
y comienza
el imperceptible
y profundo
contacto:
Una línea de mar,
inacabada.










BIOGRAFÍA

Una mujer clandestina
con ínfulas de poeta.
Híbrida, mitológica,
utópica,
de sinónimos
y sufijos,
terca, metafórica,
morena,
azul,
universo.












NOCHE CLARA DE POEMA NO ESCRITO


Noche clara
de poema no escrito.

Complicidad de silencios.
Sincronía de pensamientos.

Ola de mar agitado.
Una brisa de cabellos.

Comisuras de arena.
Castillos en el viento.

Una estela de gaviotas,
afinan
y cantan versos.









ANATOMÍA


Como gorriones
mudos
con el cuerpo
desnudo,
los poetas
juegan
con la luz
de la ceguera.
Atrapan mariposas
y luciérnagas.
Les guía
el tacto de cada papila.
Palpan la vida,
la moldean
y revelan
en hermosos
símbolos.
¡Aleph!










METAMORFOSIS


Convierto mis brazos
en espinas.
Evito perder sentimientos.
Suspiro
a través de estomas.
Transpiro
vapor de cerezos.
Mis ojos atrapan la luz
durante el día
y alumbran la noche
de recuerdos.
Ocelos de insecto.
Alas multicolores,
se despliegan
desde mi espalda.
Vuelo de libélula
durante el sueño.
Imágenes multiplicadas
en retina díptera.
Ágiles y veloces
movimientos.
Aquí y allá, el néctar
de una flor
me atrae.
Exoesqueleto artrópodo,
gelatina inquieta
en lo interno.
¡Cuánto daría
por ser un insecto!










 


RECLAMO


La poesía
reclama,
pide un lugar
y
una palabra.
La copa del árbol susurrante,
el nido deshecho
en la rama,
la
luz
que pasa
filtrada.











AMANECER


Llegará el amanecer,
luz del comienzo.
Fresco rocío.
Canto
de turpiales, arrendajos y fifíes.
El gallo afina,
revolotean colibríes.
¡Presagio!
Como alas de mariposa,
despunta el día.
Horizonte rosado,
imponente montaña.
Escamas de plumas
tornasoladas.










EXILIO


El exilio comienza
sin haber salido del país,
de la casa,
del cuarto.
Hay un poco de café en la cocina.
Las paredes reclaman pintura,
la navidad pelea para ser celebrada.
Luces apagadas,
penden de la escalera de caracol.
Una pareja de gatos negros,
afila sus garras
en la tela deshecha de los muebles.
Silencio frío.
Amanecer sin sol.
El calor viene de mi madre.
Y la risa,
de mis sobrinos.
Todos reunidos
en UNO.










AMNESIA


Estamos suspendidos
en un espacio temporal,
mientras transcurre la navidad.
¿Cuándo nos tocará?
Consulto mil veces el calendario
¿Qué día es hoy?
Olvidé
el solsticio de invierno,
a los celtas
y su celebración
en Stonehenge.
¡Se borra la memoria!











DARWIN


Regreso a la caverna.
Despego la piel del hueso.
Pinto paredes con sangre.
Estampo mis manos
en la superficie calcárea.
Me cubro la cara con símbolos
conectados con las estrellas:
Las Pléyades, Orión,
Antares
y Alfa Centauri.
Una nebulosa de pilares.
Dos supernovas.
El ojo de Dios
y
el infaltable
Sol.











VILLA ROSA



Al norte de Venezuela
hay una isla de gigantes.
Al sur,
una selva de guerreros.
Al oeste,
el páramo valiente.
Y al este,
una mina
de Odiseos












CIUDAD REPTIL


La ciudad reptil
cambia bruscamente de piel.
La dermis es caos, vicio y desechos.
En la penumbra,
priva el extravío que hurga en lo putrefacto.
Es la forma de castigar del tirano,
cuando sabe que le rechazan millones.
Decreta maldad, dolor, hambre, miseria y desasosiego.
Se muestra obeso, complacido y demente.
Caricatura burlesca
para el álbum
de nuestra historia.











LA MUERTE RONDA


I
El frío de la muerte
aparece repentinamente.
Resuella en la nuca,
anuda la mente.

II
La armadura reluce
en sus afilados dientes.
Con katana la enfrentan,
retrocede, aparente.

III
Esconde sus ojos,
la intención evidente.
Con mano fría,
en báculo reluciente.

IV
Preparada para la batalla,
con el mejor de los contendientes.
Un señor que mira a los ojos,
cálido y de luz refulgente.









 




SOL

Ocupado
dando
luz
al
mar.
Calentando
cada
ola.
Despertando
la
vida
plena
y
fantástica.
Fiel
residente
de
su
lecho.









J S


Prefiero el ladrido,
antes que el aullido
de los perros.

Con el ladrido,
tenemos tiempo para actuar
con reflexión y sangre fría.

Con el aullido,
logramos que la bala del cazador
se encargue de acomodar la historia,
a su modo.

Cervantes, reconocía
el valor de los ladridos.
Saramago,
privilegiaba los aullidos.
El perro, 
es el denominador común.